El proyecto
Héroes Caídos reúne
a un conjunto de artistas, casi todos ellos
de gran renombre internacional, que con
su obra, fundamentalmente fotográfica
y escultórica, están cuestionando
el papel de la masculinidad hegemónica
en la sociedad contemporánea. Este
proyecto es un intento de reflexionar sobre
la representación de aquellos conceptos
que sustentan la masculinidad en una época
en que los valores social y culturalmente
asociados al hombre están siendo
criticados y cuestionados desde diferentes
puntos de vista.
Parafraseando a Simone
de Beauvoir, y siguiendo las bases metodológicas
de la escritora americana Judith Butler,
podemos decir que no se nace hombre sino
que se llega a serlo en una práctica
discursiva que se está constantemente
conformando. También, podemos asegurar
que no hay masculinidad en sí misma.
Pues, la masculinidad, al igual que la feminidad,
se va adquiriendo en un proceso de aprendizaje
en la cual una es producto de la otra, ya
que ambas se construyen y se definen en
una relación bipolar. Es decir, la
identidad nunca viene dada, se tiene que
ir consiguiendo, afianzando y definiendo,
siempre en relación con los otros.
Por ello, la masculinidad no es una esencia,
ni tiene carácter universal ni constante,
es un ensamblaje fluido y cambiante de significados,
actitudes y comportamientos que varían
significativamente según los contextos
(de edad, raza, clase social, religión,
opción sexual...) en los que se desarrolla.
Aspectos todos ellos importantes que originan
que cualquier forma de masculinidad sea
un proceso complejo y contradictorio. De
todos modos, más que hablar de masculinidad
habría que empezar a hablar de diferentes
masculinidades, cada una con sus características
específicas. Pues, no hay un sólo
tipo de masculinidad, más bien se
produce una masculinidad hegemónica
que se crea y recrea en relación
con otras. Aunque, muchas veces, esas otras
múltiples formas de masculinidad
permanecen ocultas, invisibles o subordinadas
en el contexto sociocultural donde su presencia
es observada como algo no deseado o amenazante
y, por ello, condenadas al ostracismo o
al silencio.
El principio masculino
hegemónico se instituye como el parámetro
a través del cual se mide todo lo
demás: relaciones sociales, comportamientos
afectivos y sexuales, actitudes físicas,
formas corporales... De este modo, se ha
conseguido imponer una forma de ser particular
como la única posible y natural,
y se ha impuesto su estructura, sin que
lo parezca, a esos otros sectores (fundamentalmente
mujeres y gays) para que la tomen como propia
y sino lo consiguen se sientan culpables,
minusvalorados e inferiores por no estar
a la altura del ideal necesario para ser
considerado un ser (hombre) normal. El orden
masculino ha conseguido impregnar el inconsciente
colectivo de unos esquemas estructurales,
tanto éticos como sociales y simbólicos,
que vienen a acreditar el orden masculino
no sólo como el único posible,
sino como un orden neutro al servicio del
conjunto de la sociedad y sobre el cual
no se puede discutir pues es "natural",
permanente, y por tanto inevitable.
Para contrarrestar estas
ideas, muy diferentes artistas están
trabajado, desde diversos planteamientos
(unos de un modo más irónico
o corrosivo, otros de forma más personal
o íntima), pero todos con una importante
carga ideológica, para mostrar la
representación del cuerpo masculino
y sus valores y actitudes desde diferentes
parámetros a los que el pensamiento
mayoritario nos tiene acostumbrados. Así,
ante un cuerpo pletórico, lleno de
fuerza sexual y de acuerdo con unos restrictivos
cánones de belleza, de juventud y
de perfecta armonía física
(que la publicidad y los mass-media nos
quieren hacer creer como el único
posible), el proyecto Héroes Caídos
desea cuestionar los estereotipos al uso
y mostrar unas imágenes, quizás
más minoritarias, pero que cuestionan
los valores hegemónicos de la masculinidad.
Imágenes más complejas, que
reflejan los aspectos más frágiles
y vulnerables, que plasman los temores y
las inseguridades a los que el hombre contemporáneo
se enfrenta.
Ya han pasado los tiempos de los héroes,
como ya han quedado obsoletas las concepciones
esencialistas y dogmáticas sobre
el papel y la manera de entender las identidades
de género. Son momentos de resituar
y cuestionar los valores mayoritarios, de
argumentar a favor de la ambigüedad
y en contra de las ideas fijas. Es esta
una época de ambivalencia, de inseguridad
y duda, de imágenes complejas y variadas,
de conceptos más abiertos y contradictorios,
de actitudes porosas hacia otras realidades
y discursos que hasta hace muy poco tiempo
se despreciaban o rechazaban. Se han dejado
atrás esas cualidades asociadas con
la masculinidad, tales como la potencia,
el control o el poder, símbolos de
un sistema profundamente jerárquico.
Los iconos de mármol han caído
de sus pedestales y las figuras erguidas
y pulcras están dejando paso a unas
más frágiles y vulnerables,
pero también más ricas y plurales.
La mascarada que daba pábulo a una
masculinidad estrecha y unívoca está
cediendo el paso a imágenes de la
virilidad nada heroicas. Ahora nos encontramos
con figuras de hombre torpes (incluso ridículos)
débiles (incluso impotentes), dóciles
(incluso pasivos), inseguros (incluso temerosos)
o deteriorados (incluso ajados) que muestran
con toda su crudeza la vulnerabilidad psicológica,
la incertidumbre personal y la mortalidad
física de una masculinidad que se
nos quería hacer pasar como invulnerable.
ARTISTAS PARTICIPANTES
JOHN COPLANS (Londres, 1920)
GILBERT & GEORGE (Devon,
1942 / Dolomitas, 1943).
PAUL McCARTHY (Salt Lake
City, 1945).
MARK MORRISROE (Malden,
USA, 1959 - Nueva York, 1989)
PETER LAND (Aarhus, Dinamarca,
1966).
JUAN PABLO BALLESTER (Camagüey,
Cuba, 1966).
DEL LAGRACE VOLCANO (California,
1958. Residente en Londres).
Horario:
De martes a domingo de 11 a 20 h.
Lunes y festivos cerrado.
Biblioteca:
De martes a sábado de 11 a 14 h./de
16 a 19 h.
Visitas guiadas:
Sábado a las 19 h.
Domingo a las 12 h.
Visitas concertadas para grupos:
De martes a sábado
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